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Antropología Gnóstica
 
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Queridos amigos del mundo entero:

Los eventos de nuestro tiempo piden que cada persona interrumpa sus actividades, cualquiera que sean, y medite profundamente sobre las mayores cuestiones de la vida.

Buscamos, nuevamente, no solamente el significado de la vida, mas también el propósito de las experiencias colectivas e individuales que hemos creado. Honestamente, buscamos caminos por los cuales podamos rehacer los seres humanos que somos y por los cuales jamás volvamos a tratar uno u otro de la forma como lo hemos hecho.

Llegó la hora de demostrar, al nivel más elevado, nuestro pensamiento más extraordinario sobre "quiénes realmente somos". Hay dos respuestas posibles a lo que a sucedido actualmente. La primera viene del amor, la segunda viene del miedo.

Si partimos del miedo, podremos actuar por el pánico y hacer cosas como individuos y como nación, que podrán producir más daños. Si partimos del amor, encontraremos refugio y fuerza, cuando lo ofrecemos a los otros.

Este es el momento de su ministerio. Este es el tiempo de enseñar. Lo que ustedes enseñen ahora, en cada palabra y acción, permanecerá indeleble en los corazones y en las mentes de aquellos cuyas vidas usted toca, tanto ahora como en el futuro.

Los rumbos del mañana son decididos hoy. En esta hora, en este momento, no busquemos al principal culpable, mas sí a la causa principal. Sino aprovechamos este momento para mirar para la causa de nuestra experiencia, jamás saldremos de la situación que ella genera. En vez de esto, vamos a vivir siempre con miedo de la venganza de aquellos que, en el seno de la familia humana, se sienten afligidos y, por eso, actúan por venganza.

Para nosotros, pensadores budistas, las razones son claras: no aprendimos aún la más básica de las lecciones humanas. No nos recordamos de la verdad humana más básica. No comprendemos la más básica sabiduría espiritual. En síntesis, no escuchamos a Dios, y ¿por qué no lo escuchamos? Porque vivimos haciendo cosas impiadosas.

El mensaje que escuchamos de todas las fuentes de la Verdad es claro: "todos somos uno". Este es el mensaje que la gran mayoría de la humanidad ignoró. El olvido de esta verdad es la única causa del odio y de la guerra, y para recordarnos de esto es muy simple: "ame, en este momento y en el siguiente".

Si pudiéramos amar hasta aquellos que nos atacan e intentásemos entender las razones por las cuales se dejan llevar a realizar tal gesto, cuál sería entonces nuestra respuesta? Y, también, si reaccionáramos a la negatividad con negatividad, a la ira con ira, al ataque con ataque, ¿cuál sería el resultado?

Estos son los interrogantes para la raza humana hoy. Son los interrogantes para los cuales hemos fracasado en dar respuestas durante milenios. Nuestra incapacidad ahora podría eliminar la necesidad de dar respuestas a esas preguntas indefinidamente.
Si quisiéramos la belleza del mundo que ayudamos a crear para la experiencia de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos, tendríamos que convertirnos en activistas espirituales aquí y ahora, y hacer que esto sea la causa de todos los hechos. Tenemos que ser la causa de nuestro interrogante.

Por lo tanto, ¡hable con Dios hoy! Pida a Dios orientación y consejo, inspiración y fuerza, paz interior y profunda sabiduría. Pida a Dios en el día de hoy que nos muestre cómo deberíamos manifestarnos para provocar un cambio en el mundo. Únase a todas las personas del planeta que están orando ahora, agregue su luz a la luz que disipa todo el miedo.

Este es el desafío que se coloca a cada persona hoy. Hoy el alma humana se pregunta: qué puedo hacer para preservar la belleza y la maravilla de nuestro mundo y eliminar la ira y el odio -y las diferencias que eso inevitablemente produce- en la parte del mundo que yo toco.
Por favor, intente responder esta pregunta hoy, con toda su magnificencia. ¿Qué usted puede hacer hoy, en este exacto momento? La enseñanza central en la mayoría de las tradiciones espirituales es: proporcione al otro aquello que usted desea para sí mismo.

Observe para descubrir qué experiencia usted desea realizar, en su vida y en el mundo, y vea, entonces, si existe alguien a quien usted podría proporcionar esto. Si usted quiere experimentar paz, proporcione paz a alguien. Si usted se quiere sentir seguro, ayude a alguien a sentirse seguro.

Si usted desea comprender mejor ahora lo que le parece incomprensible, ayude a alguien a crecer en comprensión. Si usted desea curar su tristeza o ira, busque curar la tristeza o ira de alguien.
Alguien está esperando por usted ahora. Está esperando por su ayuda, coraje, fuerza, comprensión y seguridad en este momento. Y, por encima de todo, está esperando por su amor. Mi religión es muy simple. Mi religión es bondad.

DALAI LAMA

 

 

 
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Frases de las cabeceras tomadas de la obra escrita de Samael Aun Weor.